
De una agudeza que en el caso de los grandes músicos levantaría serias sospechas -casos contados como Joaquín Sabina o Leonard Cohen, con quienes te lo puedes pasar pipa en sus directos y en sus irónicos disfraces musicales-, Damien Lott tiene la gentileza de hacer un striptease espiritual y creativo para la comunidad de vecinos de esta ciudad creciente que es My Buffer Guest. Esta ciudad que a medida que te vas acercando a ella ves en los rótulos de carretera que éstos ponen ‘Más cerca’ en vez de ‘X kms’. ¿Quién es éste valenciano cuyo nombre real no nos aprenderemos jamás, aunque tarareemos cada uno de sus temas, pulidos, engrasados, elaborados como buenas magdalenas de chocolate. De esas que dinamitan el paladar. Hechas en casa, con recetas de la abuela para que los nietos disfruten.

¿Cuánto y cómo ha llovido desde ‘Dizzy Noise’ hasta este album como solista?
Uff, ¡mucho! Un Diluvio que diría la canción. La verdad es que siento que ha pasado una eternidad. Ahora la cosa parece más clara pero durante el proceso de grabación estuve en una espiral de frustración durante muchos meses. Hubiese tirado la toalla si hubiese podido. Me costó muchísimo esfuerzo hacer que estas canciones sonaran a música; sentía todo el tiempo que estaba todo por mejorar. Tenia un montón de ideas locas y transformarlas en algo con sentido fue durante mucho tiempo algo muy ingrato.
Háblanos del proceso de gestación. Seguro que han sido más de 9 meses…
Sí, casi 3 años; fue muy duro. Lo cierto es que cuando empecé con las grabaciones no tenia ningún tipo de expectativas. No sabia que esto tenia un fin o que iba a acabar siendo un disco. Lo hice meramente para disfrutar durante el proceso y porque soy un apasionado del audio. Así que me tomé todo el tiempo del mundo para tratar de sacar lo máximo de cada canción. En realidad las canciones estaban compuestas desde el minuto uno, pero la parte técnica me llevó mucho tiempo. Cuando empecé era un novato, pero al final del camino tenia conocimientos para regrabarlo todo en un par de semanas.
¿Cuáles son los temas que más te atormentan: la soledad, el aquí y el ahora, los orígenes, la incertidumbre del futuro, la hipocresía, el conformismo? ¿Se pueden clasificar e interpretar tantas emociones?
En el disco hay un poco de todo eso que comentas (menos quizá de hipocresía, que con el tiempo es un concepto que se vuelve más y más aburrido). Con las letras hice una especie de escritura automática sobre las cosas que me rondaban la cabeza de madrugada, que es cuando grabé el disco; así que no me preocupé mucho de interpretar o clasificar lo que cantaba, simplemente lo hacía. De entre los que comentas el elemento central del disco es sin duda la incertidumbre. Para mi este disco fue una inversión muy fuerte en tiempo y esfuerzo: le dediqué cada noche a cambio de nada. Es un gran salto al vacío que de alguna manera creo que se refleja en las letras.
¿La composición y los arreglos cómo transcurrieron? El resultado es muy positivo
Me preocupó especialmente hacer canciones que se sostuviesen únicamente por la melodía de voz. Compuse casi todas las canciones sin ningún instrumento entre las manos. Cuando compones con guitarra o piano tiendes a ir por donde tus manos te llevan y creo que el resultado es más predecible que si compones únicamente de cabeza. Una vez tuve las melodías fuí probando distintos tipos de arreglos. Tengo varias versiones del disco arregladas de maneras distintas, especialmente en temas como ‘Diluvio’ o ‘Impersonator’ que son tan abiertos estilísticamente. Tuve que probar un montón de opciones para asegurarme de que los arreglos elegidos eran la mejor versión posible de cada cancion.
El eclepticismo del disco tiene que ver con la imagen de la cubierta -¿una teta?, ¿una luna poblada?- ¿O soy un pervertido?
Jajaja. Bueno, tiene que ver con que cuando empecé con estas canciones estaba harto de los procedimientos habituales, de lo que sonaba en ese momento. Quería hacer una colección de canciones lo mejor posible, fuera de encorsetamientos estilísticos. Los mejores discos de Pink Floyd o los Beatles son absurdamente eclécticos, cada canción es un mundo, eso me gusta. Creo que la realidad ya es suficientemente monolítica como para además tener que poner límites creativos a los discos.
¿Los pies en la tierra, Damien?
Completamente. Si tuviese 16 años…, pero he pasado por un montón de bandas y una cosa he aprendido del mundo de la música: cuantas más altas son las expectativas, más fuerte es el golpe. Lo único que espero de todo esto es poder ofrecer cada vez mejores directos y hacer un segundo disco a la altura de mi nivel de exigencia. Todo lo demás es para mi colateral.
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Tags: Absolute Beginners, Damien Lott, Diluvio, Dizzy Noise, Impersonator, Pink Floyd, The Beatles
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