
Cuando las grandes marcas de calzado deportivo descubrieron que no había mejor recurso que asociar sus productos a una hazaña, un comportamiento y una personalidad, las barras de productividad subieron como la espuma. No era suficiente hablar de un buen diseño ni de lo ergonómico, ni de la comodidad. Había que insuflarle vida a esos elementos de nuestra vestimenta del día a día.
Pues esas eran las gigantes de los complementos para los ejercicios o el baile. Las que, como Diesel, fabrican de todo, y tienen un espíritu innovador y una identidad que sobresalen del resto, van a la búsqueda de ideas más transgresoras. Diesel sabemos que es ejemplo de lo creativo y de la desobediencia a los manuales de marketing.

Kick Ass, not made for running, es su última campaña. Competencias a ver quien patea un culo con más fuerza en las ciudades más importantes. Estos eventos de promoción llegaron precedidos por una serie de historias en imágenes donde el policía, el dentista de la tele, la famosilla de lamé, el paparazzi, el bestiazo de la puerta de la disco, y un desfile de personajes de cómic, recibía cada uno, impunemente, una buena tunda en las nalgas gracias a las bambas de su última colección.
Esperemos que los felices ganadores del certamen no hayan terminado en traumatología, y que cada culo que se pateó vuelva a recobrar la función de servir de apoyo cuando corremos hacia un asiento.

Tags: bambas, Diesel, Diesel Kick Ass, sneakers

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