
Sobrecoge la destreza de David. Estremece y enternece. Te entran unas ganas tremendas de lanzarte a sus espacios llenos de gente en la más plena quietud. Si observas su trabajo, serías uno de los que están tirados por la moqueta, oyendo vinilos, fumando y tomando la bebida más de tendencia de éstos tiempos: lambrusco.
A mi me pilla cómo le dé la gana. Como no sé ni firmar las multas y papeles de deuda, su trabajo me parece el mundo. Eso sí, un mundo tan real que creo que a David nunca se lo habrán dicho. Mientras dibuja e ilustra, es un realizador. Tanta realidad golfa hay en su obra, que es más un documentalista. Mejor, un realizador de videoclips.

Eres poseedor de un mundo plástico muy particular. Tu dibujo encanta por su técnica y perfeccionismo…
¡Vaya!, ¿en serio? Supongo que eso tengo que agradecérselo a mis profesores de dibujo, que siempre fueron muy clásicos. De hecho mucha gente cree que mis ilustraciones son vectoriales, por la limpieza de la línea y eso. Creo que también es una influencia de la línea clara de los cómics franco-belgas que leía tanto de pequeño, y de las series anime de mi adolescencia.
¿Como llegaste al ruedo de la ilustración?
Por cabezonería. Toda la vida he dibujado, y tenía muy claro que alguna cosa tenía que hacer con ello. Aunque también me interesaba mucho el mundo de los cómics, incluso la faceta de escribir guiones. Y también estuve unos años trabajando de diseñador gráfico. Pero creo que todo lo que he hecho me ha ayudado a llegar a ser ilustrador.�
Tus personajes están siempre en una actitud relajada, casi fotográfica. ¿Cómo es el proceso de creación de David ante cada obra?
Será porque utilizo muchas fotos de referencia, fotos de mis amigos, fotos que encuentro por internet, objetos que tengo por casa. Depende mucho de si la obra surge de mí o es un encargo, pero siempre intento que haya una historia en cada ilustración y que el observador pueda leerla con más o menos facilidad. Pensar en ello es casi el 50% del tiempo del proceso.

¿De qué mundo te nutres para las historias que vemos en tus piezas ¿En una jornada cotidiana? Todo parece muy natural y cercano
Sí, me gusta dibujar lo que veo a mi alrededor. Incluso las referencias más extrañas en mis ilustraciones, como robots o bichos raros, están siempre basadas en las películas, novelas o series que me gustan. Una vez un amigo dijo sobre mis dibujos que tenían algo con lo que cualquiera podía sentirse identificado. No es algo buscado, pero supongo que es por esa cercanía que tú dices.
Dame unos pocos nombres de tus influencias más fuertes o admiradas
Mi influencia más fuerte fue Jamie Hewlett, que fue uno de los primeros artistas de cómics en llevar esa estética particular al mundo de la música y las revistas de moda y tendencias. Y actualmente uno de mis preferidos es James Jean, que tiene un talento fuera de lo común, y unos clientes tan distintos como la editorial DC (Batman, Fables) o la marca de ropa Prada.
¿Qué prefieres, lo editorial, las expos, el diseño de t-shirts y gadgets?
Prefiero el campo editorial, el papel impreso tiene un rollo especial que no tienen los demás medios. Trabajar para publicidad también está muy bien, aunque es un mundo loco en el que todos los encargos son para ayer, las prisas son realmente estimulantes si no te importa pasar alguna noche sin dormir.
¿En qué estás enrolado ahora?
No me gusta mucho hablar de los proyectos que están todavía a medias, porque muchos se acaban gafando. Pero quiero hacer una serie de retratos sobre mis amigos, mezclados con el estilo de las viejas portadas de grupos heavy metal. Pero no lo tengo todavía claro al 100%.
www.buisanart.com
davidmbuisan.blogspot.com
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Tags: David M. Buisán, James Jean, Jamie Hewlett
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