

Uno de mis mayores entusiasmos, como dejar entrechocar neuronas en un scalextric, es leer algo que haya sacado la joven escritora belga, nacida en Tokio, Amélie Nothomb. Imagínate, hija de diplomático, conoció Europa a los 17 años, despues de haber crecido entre Japón, Laos, Birmania y Bangladesh. ¿Quién más cosmopolita y trotamundos que ella? Traductora en la capital nipona, desarrolló un gusto por la palabra que la lleva a publicar una novela cada año. Hoy por hoy es la escritora belga más publicada.
Pero, pasando página, te decepcionaré con tan prometedora chica. No voy a hablar con ella. Pero es como si lo hiciese. Frente a mí, tengo a la ilustradora que trabajó con la Nothomb para su libro (con toda la pinta de ser infanto-juvenil, aunque sea dinamita hasta para los adultos como yo) Brillante como una cacerola, Kikie Crèvecoeur. Sujétate. Tan consistente en su carrera como Amélie, Kikie es grabadora y litógrafa y profesora de la Academia de Diseño y Artes Decorativas de Watermael-Boitsfort. Todo lo cáustico que tienen las letras de Nothomb se diluye en el agradable encuentro que sostengo con Kikie.
¿Cómo combinas el hecho de ser artista con el de profesora?
Es realmente una cuestión de organización y de buena gestión del tiempo. Enseño por las tardes y durante el sábado. Esto no me limita el tiempo, en realidad.
¿Cómo llegas al mundo de las artes plásticas?
Muy joven, realmente desde la guardería. Realmente, disfruto dibujar. Cuando tenía 5 ó 6 años, me imaginaba dibujando como si ya fuera adulta. Muy temprano me convencí de eso. Me quería ganar la vida de una forma o de otra, artísticamente hablando, lo que me llevó a estudiar a la Académie des Beaux Arts de Bruselas donde estudié el aguafuerte y la litografía.
Brevemente, ¿cómo definirías la técnica de “gravure sur gommes”? ¿Es una invención tuya?
Creo que muchos niños han grabado algo en su goma de borrar. No creo que no haya uno que no lo haya hecho. De cualquier manera, es cierto que a mediados de los 80, desarrollé una metodología entera de trabajo basada en esta técnica. Debo haber tallado cientos de gomas desde entonces. La ventaja es que puedes llevarla fácilmente encima, sin necesidad de tener que arrastrar toda una prensa. Desde el punto de vista técnico, es muy simple. Todo lo que necesitas es una goma de borrar, un lápiz, un escalpelo o un cuchillo de Stanley, un buen par de ojos y alto nivel de concentración. Dibujas tu tema en la goma, tallas las áreas blancas, entintas y lo presionas sobre un trozo de papel.
¿Y el “gravure sur line”? ¿Qué diferencia una técnica de la otra?
Ambas técnicas, lino o caucho, vienen a partir de materiales que se han desviado de sus propósitos iniciales. Tengo el placer de utilizarlos porque tienen un cierto nivel de flexibilidad, al mismo tiempo que demuestran mucha resistencia. Considerando que el trabajo con las gomas, debido a su tamaño, requiere mucha concentración, muy similar a trabajar en una miniatura, el linocut no me quita libertad en los movimientos. Ambos se basan en los mismos principios.
¿Es verdad que en tus piezas se unen a la vez la violencia y la civilización, lo primitivo y lo sofisticado?
Me gusta el aguafuerte debido a su naturaleza “primitiva”. Es absolutamente física. Implica el cortar, tallando, mordiendo, etc. Es quizá una manera de canalizar viejos instintos animales. En referencia a los temas, a la violencia o a la civilización, existen de alguna manera en mi trabajo. Sin embargo, esto no es sistemático. Sin tener a mano ejemplos específicos, es una pregunta muy difícil a contestar.
Te gusta la danza, la música y hasta el boxeo. ¿Qué relación tienen estos con tu trabajo?
Amo la danza (sin embargo, no cuando llega a ser demasiado estética). Disfruto el trabajo de coreógrafos como Pina Bausch, Alain Platel o Maguy Marin, por ejemplo. Por lo que a mí respecta, escucho bastante música en casa, mientras trabajo. La música ha inspirado a menudo mi trabajo. Actúa como un disparador y me ayuda. Algunas imágenes son el resultado de pedazos de música específicos. Puede ser jazz, rock o étnica (sufi, por ejemplo). Depende del momento. Cuando necesito moverme, escucho un CD de James Brown o de Arno a todo volumen. Por lo que es el boxeo me familiaricé con este mundo (principalmente el tailandés y el kickboxing) hace muchos años. No era realmente lo que me iba, pero aprendí a apreciar el lado técnico de las cosas durante ciertos certámenes de alto nivel. Pero eso era en otro momento de mi vida, hace mucho tiempo.
Comenzaste en el campo editorial, junto a Michel Bernard y a Eddy Devolder.
Miguel y Eddy siguen siendo mis amigos. Quisimos hacer algo juntos y las cosas comenzaron su evolución allí. Estas colaboraciones produjeron algunos libros, carteles para algunos juegos, etc. Siempre es interesante enfrentarse a otras forma de arte. Lo primero, es que si no dominas el tema, necesitas ajustarte, hacerlo tuyo y terminar por adoptarlo.
Nueve años han pasado desde la edición original de tu colaboración con Amélie Nothomb, “Brillante como una cacerola”. ¿Os conociáis, érais amigas? ¿Cómo surgió ese proyecto?
Fue Jean Marchetti, el responsable de las Éditions de Pierre d’Alun, quien sugirió que ilustrase los textos de Amélie. Él me los dio a leer y dije: “Autorizado, pienso que puedo hacer algo”. Amélie y yo no nos conocíamos. Jean Marchetti nos presentó brevemente, seis meses después de que nuestro libro fuera publicado, durante una feria del libro en Bruselas. Ella acababa de ganar el premio de la Académie Française por Estupor y temblores y allí había una cola inmensa de la gente que quería verla y que le firmara sus libros. Intercambiamos algunas palabras, y eso fue todo. No había realmente tiempo para más. que Jean Marchetti me confiara este trabajo, fue un muy hermoso regalo.
Luego ella me escribió una carta muy agradable donde me comentaba cuánto había apreciado mis aguafuertes. Antes de ilustrar Brillante como una cacerola, había leído sólo uno de sus libros. Comencé a leer todos los otros publicados en ese entonces antes de comenzar la ilustración. Gocé realmente de Las catilinarias y Estupor y Temblores. El trabajo con su universo era una experiencia maravillosa. Debía sentirme absolutamente libre para interpretar sus textos y la manera en que los sentía. El hecho que Jean Marchetti me confiara este trabajo, fue un muy hermoso regalo.
¿Sientes algunas coincidencias filósoficas con las ideas que sobresalen en las obras de Amélie?
Es difícil contestarte, por que en el fondo, ella y yo no nos conocemos profundamente. Su universo es abosultamente especial y pertenece sólo a ella. Lo que sé, es que ambas somos apasionadas de nuestro trabajo y estamos entregadas completamente a él.
¿Dónde podremos admirar tu obra más reciente?
Es un poco difícil, pues no tengo un website. Trabajo con la galería de Jean Marchetti, “Le Salon d’Art”, aquí en Bruselas. Mi próxima exposición personal será allí en octubre de este año. En la primavera de 2010, tendré una exposición importante en el “Cabinet des Estampes” en Liège. Este agosto, formaré parte del pequeño grupo de artistas belgas que exhiben en el Museo de Artes Contemporáneas en Campinas, Brasil. También, hay planes para que exhiba con otro artista belga, Thierry Lenoir, en Asturias (Oviedo), probablemente para pascuas del próximo año. Si no, el “Centre de la Gravure et de l’Image imprimée” en La Louvière, atesora buena parte de mis trabajos.
JCA
Puedes adquirir Brillante como una cacerola aquí
More from This Site
Tags: Amélie Nothomb, Brillant comme une casserole, Brillante como una cacerola, Cabinet des Estampes, Centre de la Gravure et de l'Image imprimée, Eddy Devolder, gravure sur gommes, gravure sur line, Jean Marchetti, Kikie Crèvecoeur, Le Salon D'Art, Michel Bernard, Thyerry Lenoir
Divinos: vestido sólo con una parra
El bautizo de la criatura
Mew sin canto de sirenas
Cómo ordeñar con traje según Casey McKee
Arte sin paredes. Con pies.
Desnudos no es igual
Moda subterránea