
Sí, me apetece estar en casa, lejos del despacho, con la chimenea a tope, sin nadie cerca, aceptando con un buen vino rojo la bestial elección de vivir en Barcelona, con ese frío burlón y polar, pero soleado y con vistas. Y escuchar a Cuchillo.
Israel Marco y Daniel Domínguez son los músicos cortantes. Su ferretería es el taller donde elaboran cada pieza, cada progresión sonora. No los imagino conversando entre sí. Tienen mucho curro. En lugar de ellos, conversan sus teclados, sus guitarras, sus elucubraciones. Son acordes inquietos, cavernarios, extensos. El EP, con sólo 3 tracks, te mantiene en vilo por una media hora.
Hablo con Isra del álbum, Duat. E insisto, no me arrepiento que entre comilonas y borracheras, ambos sean mis únicos compañeros.
Ese proyecto de nombre tan filoso…
Cuchillo es un proyecto que nace en 2005 y el nombre viene por la connotación hiriente, profunda y peligrosa de la palabra. Luego hay una anécdota, que viene de un pueblo de Nuevo México llamado ‘Cuchillo’. Conocimos a una chica de allí y nos hizo gracia la historia, pues es un pueblecito que servía de parada para mineros y trabajadores del ferrocarril, con sólo 80 habitantes, bautizado por un indio apache que vio un río muy finito, al que llamó así.
Sin embargo, al escuchar vuestra música, siento mucho más lo universal que lo hispano. ¿Qué os diferencia del resto de bandas experimentales y folk de Cataluña y España?
Yo no te puedo hablar de eso. Es más trabajo de los periodistas que nuestro. Hacemos la música a nuestra manera pero ni nos comparamos ni nos vemos desde fuera. Intentamos encontrar nuestro sonido e identidad como grupo. Existen unas referencias, que están muy arraigadas en los años ’60 y ’70, la época psicodélica, de bandas inglesas o norteamericanas, o de rock europeo como el alemán, de progresiones largas, más desatado de las raíces blues, que es un poco lo que se daba anteriormente.
El proyecto es con una base donde trabajamos las baterías y las guitarras con ausencia de bajo; unas texturas con mucha armonía de voz, con técnica funk fingerpicking. Luego mucha influencia de Robert Wyatt y también Los Brincos, que son como The Beatles aquí en España.
La música de ‘Cuchillo’ se aleja mucho de lo que se pudiera llamar bailable… ¿Qué directo es el ideal para vosotros?
Lo que hacemos es una propuesta que funciona muy bien en auditorios, con la gente sentada y donde el silencio tiene protagonismo. En un club, con la gente hablando y demás, pues pierdes muchos matices que en directo son claves para nosotros.
Siendo sólo 2, se aprecia muy bien a nivel visual en un sitio muy acogedor, donde el público nos haga de cómplices hasta con el silencio, pues es un elemento con el que jugamos mucho. Yo hago loops de voz y de guitarra, y todo es un crescendo, sube mucho la intensidad. Tienes que conseguir verlo desde abajo, desde donde empieza y arranca casi en silencio, hasta donde llega al punto más fuerte.
Al no ser yo músico como vosotros, mi formación me hace estudiar un tema como ente vivo, con su dramaturgia, y su biografía. Cuando escucho “Estricta libertad”, comienza con unos coros seguidos de drums, luego entran las cuerdas… ¿Eso nace desde los ensayos en el estudio, va saliendo a nivel de experimento? ¿Cómo hacéis?
Normalmente compongo en casa y ya en el local Dan y yo trabajamos las texturas y a veces la estructura de la canción. Muchas veces improvisamos para que surjan cosas nuevas de ahí. Básicamente la canción nace en casa y luego es más un trabajo de conseguir casar bien las cosas y un sonido que nos convenza para esa canción. El punto trascendental de “Estricta libertad” nace en la intimidad.
¿Y el EP ‘Duat’?
El Duat es el inframundo en la mitología egipcia, por donde ellos pensaban que el sol viajaba de noche. Dejaban de ver su luz, y pensaban que hacía el viaje de noche, por la duat, de oeste a este, hasta salir de nuevo por la mañana. Era como un milagro para ellos, pues no sabían dónde se había metido el sol. El duat es el viaje lleno de obstáculos que se termina venciendo.
Próximos conciertos
Marzo 12. Let’s Festival 2011, Sala Salamandra, Barcelona.
Tags: Cuchillo, Daniel Domínguez, Duat, Estricta libertad, funk fingerpicking, Israel Marco, Let's Festival, Los Brincos, Robert Wyatt, Sala Salamandra, The Beatles

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