Aquí, parado en mi terraza sin saber qué hacer, como aquella peli de Subiela de los ya lejanos ’80 s, como un hombre mirando al sudeste. Hacia dónde. No lo sé. Sólo quiero que mi tranquilidad no se vea perturbada, mientras escucho, por primera vez sin cables, una canción, de ésas que te excavan el pecho, sin tu consentimiento.
Desde el pasado World Mobile Congress esa movilidad es posible con la salida del dispositivo VoyagerPro UC. Un usb del tamaño de un insecto, que lleva el software y controla por bluetooth tus pasos, para que lo que escuchas, desde el ordenador en el despacho, no sufra ninguna rasgadura.
Es más; el aparatito en cuestión, además de estar fabricado con materiales ergonómicos, sabe que está enganchado a tu oreja, o que está separado de ella. Si lo usas en un smartphone, éste sabrá si la comunicación con tu interlocutor se desarrolla por el VoyagerPro o si, al estar desconectado, requieres pegarte al auricular del móvil.
La anulación de sonidos parásitos es posible porque su fabricante, Plantronics, aplica la tecnología de AudioIQ. Nada que no quieras, se te colará en el contacto.
Cuando conoces que una empresa como ésta es la que llevan como headset pilotos, astronautas y la mayor parte de los servicios de emergencia en Estados Unidos, te dejas llevar.
Llevar hasta la luna, como pasó cuando Neil Amstrong dijo: “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”. ¿Sabes qué? Lo hizo desde uno de los auriculares que iban dentro de su escafandra, cuya marca era Plantronics.
Él, con la luna a sus pies. Yo, y tan contento con mis vistas.
Tags: AudioIQ, Eliseo Subiela, Hombre mirando al sudeste, Mobile World Congress, Neil Amstrong, Plantronics, VoyagerPro UC

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