
Efectivamente. Cada vez que entras a ese edificio cortante del skyline barcelonés, tienes que reconocer que se curran todo lo que son los ambientes, desde su violinista en la barra de Eclipse, hasta cada rincón. Wao Effect.
A muchos les parecerá imponente. Intimida. Pero de que estés a gusto en cualquiera de sus instancias se encargará todo el personal, de muchísimas nacionalidades y políglotas, que han tomado como filosofía de su día a día, la filosofía W.
Aquí logramos esta conversación con Marcelo Coelho (Zigelbaum + Coelho, L.A. – Cambridge) y con Eyal Burstein (Betatank, Berlin – Londres), en su paso por el hotel a presentarnos los sendos proyectos con los que obtuvieron el Premio Diseñadores del Futuro de W Hotels, en colaboración con Design Miami-Basel. Así que no te asombre si visitas alguna de las instalaciones de la cadena y te invade un enjambre de luciérnagas cuadradas. O peor, que te caiga un martillo encima del dedo gordo del pie. Es parte del divertimento.

Marcelo es la mitad del proyecto “Six-Forty by Four-Eighty”, obra interactiva que consta de miles de píxeles movibles y adheridos a una pared, y que crean el efecto de una colonia de insectos modernos.
“Es una instalación de diseño interactivo compuesta de muchas pantallas luminosas, donde puedes cambiar el color. Están guiadas por un control remoto, para lograr diferentes secuencias.
“Es tanto una pieza de arte moderna, aunque por otro lado es diseño también. Es producto de un media lab. Tanto mi socio como yo, tenemos una base cultural un poco loca, que hemos mezclado en cada proyecto.
“Creo que estamos viviendo ahora un momento muy importante del diseño. Futuro, cambios económicos, creatividad, fantásticas maneras de concebir la comunicación a través de nuestros recursos. Proyectos muy baratos y rápidos. El mundo se está moviendo hacia una economía de la información: el objetivo del diseño es llegar a todo el mundo.
“Para nosotros W Hotels es un gran patrocinante de este proyecto, pues nos permite exportar por todos los destinos posibles nuestras creaciones.”
Mientras tanto, nos desplazamos dentro del inmenso lobby y damos con Eyal. Ha traído a Barcelona un conjunto de tres instalaciones: una mesa que al tacto cambia entre superficie rutinaria, objetual, y mural piramidal acostado; una caja de martillos, y tres esculturas de lo que sería la deconstrucción de un asiento, evolución que puedes mirar en silueta.

“Estas ideas han nacido por el sistema de impuestos en Alemania. Al arte se le aplican tasas menores. Esta misma mesa, de llevar cristal encima y no esta secuencia móvil de triángulos de madera, sería mucho más cara. Por tanto es un juego. De llegar un inspector de hacienda, cambias la secuencia de piezas de madera de planas a piramidales, y ya es otra cosa.
“Pienso que es una aproximación al arte, aunque es diseño. Éste ayuda en tu vida, la hace más confortable y bella. Pero lo artístico está presente, y claro que a través de la ironía. Mi sentimiento es sentirme libre: en principio, arte, pero que a la vez sea diseño. Es placentero que el concepto agrade y sea simpático para muchos.”
Tags: Betatank, Design Miami-Basel, Eyal Burstein, Marcelo Coelho, Premio Diseñadores del Futuro de W Hotels, Six-Forty by Four Eighty, W Hotels, Wao Effect, Zigelbaum + Coelho

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